Los Monos Voladores

Estamos preparando las 𝗜𝗫 𝗝𝗼𝗿𝗻𝗮𝗱𝗮𝘀 𝗘𝗹 𝗟𝗶́𝗱𝗲𝗿 𝗜𝗺𝗽𝗲𝗿𝗳𝗲𝗰𝘁𝗼 en las que pondremos sobre la mesa un tema que en una sola sesión, sabemos, es imposible cubrir: ¿qué ocurre con el 𝗟𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮𝘇𝗴𝗼 cuando es ocupado por el 𝗡𝗮𝗿𝗰𝗶𝘀𝗶𝘀𝗺𝗼?

Compartimos los seis focos desde los que va a arrancar un debate que se ampliará más alla de la celebración de las propias Jornadas:

𝗟𝗼𝘀 𝗠𝗼𝗻𝗼𝘀 𝗩𝗼𝗹𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀.
📌 La fatiga de ser uno mismo.
📌 El miedo a no encajar.
📌 Seguidores, admiradores y facilitadores.
📌 Victimismo vs Responsabilidad.
📌 Narcisismo encubierto.
📌 Narcisismo vulnerable.

IX Jornadas El Líder Imperfecto. Los Monos Voladores. Liderazgo y Narcisismo

En el ámbito del abuso psicológico, se conoce como «monos voladores» (flying monkeys) a las terceras personas que un narcisista recluta, manipula o coacciona para que cumplan sus órdenes.

Estas personas —que pueden ir desde amigos bienintencionados que actúan sin darse cuenta hasta cómplices plenamente conscientes— son utilizadas para difundir rumores, espiar, obtener información o acosar a la víctima en nombre del agresor.

El origen del término:

Proviene de la clásica película de 1939 El mago de Oz, donde la Malvada Bruja del Oeste utiliza a sus monos alados para que hagan el trabajo sucio y ataquen a sus enemigos. En psicología, ilustra a la perfección cómo el narcisista amplía su red de control mucho más allá del contacto directo y cara a cara.

¿Por qué los narcisistas utilizan «monos voladores»?

El objetivo principal es mantener el poder, el control y proteger su propia fachada de perfección. Para lograrlo, los utilizan de las siguientes maneras:

  • Campañas de desprestigio: Difunden mentiras, medias verdades o rumores para destruir la reputación de la víctima. De este modo, el narcisista se presenta ante los demás como la verdadera víctima o la parte «razonable» del conflicto.
  • Manipulación psicológica (Gaslighting): Hacen que la víctima dude de su propia cordura, memoria o percepción de la realidad, ya que ahora son varias voces (y no solo la del narcisista) las que defienden una narrativa distorsionada.
  • Vigilancia encubierta: Sirven como espías para obtener información sobre la nueva vida de la víctima (parejas, trabajo, estado de ánimo) y reportársela al narcisista.
  • Presión y reconciliación forzada: Interceden para hacer sentir culpable a la víctima, presionándola bajo el pretexto de «mantener la paz» o de que «no es para tanto», buscando que regrese al círculo de abuso.

Perfiles de los «monos voladores»

No todos actúan por malicia; su nivel de conciencia y sus motivaciones varían notablemente:

  1. Los facilitadores ingenuos (o inconscientes): Suelen ser personas empáticas, complacientes o que detestan el conflicto. Son fácilmente manipulados por el relato victimista y sumamente convincente del narcisista. Creen genuinamente que están ayudando a resolver un malentendido.
  2. Los codependientes y temerosos: Se alían con el narcisista por puro instinto de supervivencia social o miedo a convertirse en su próximo blanco. A veces, también obtienen un falso sentido de propósito o valía al asumir el rol de «salvadores» del manipulador.
  3. Los cómplices maliciosos: En este caso, actúan con plena conciencia. Suelen compartir rasgos narcisistas o rasgos de la tríada oscura; disfrutan del drama, del chisme y obtienen una satisfacción sádica al participar activamente en el hostigamiento a la víctima.

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