Anne Sexton, poeta estadounidense, decía que había que tener cuidado con las palabras, incluso las milagrosas. Vivimos la era de las palabras portentosas que, con solo pronunciarlas, encauzan personas y determinan destinos; una de ellas es fracaso.



Anne Sexton, poeta estadounidense, decía que había que tener cuidado con las palabras, incluso las milagrosas. Vivimos la era de las palabras portentosas que, con solo pronunciarlas, encauzan personas y determinan destinos; una de ellas es fracaso.
